Hace poco te hablé de la importancia de la LIBERTAD DE ELEGIR SEGUIR ADELANTE, DE LEVANTARSE TRAS LA CAIDA, una idea fundamental en el mundo del Coaching y el Desarrollo Personal.

Hoy te voy a hablar de todo lo contrario, la importancia de abandonar tus objetivos cuando te es beneficioso que hacerlo. Podrás pensar que como alguien inmerso en la disciplina del Coaching y la Superación Personal, alguien como yo que cree en el total potencial humano puede creer tal despropósito…abandonar tus metas.

Espero que los argumentos que te expongo a continuación puedan convencerte de que no estoy contradiciendo mis principios o al menos yo siento que no caigo en contradicción, sólo total y absoluta SINCERIDAD, algo que debe estar muy presente en el mundo del Coaching y que, por desgracia, todavía no se ve demasiada.

¿Cuándo puede ser factible dejar de luchar por la consecución de tus objetivos?

1. En primer lugar, en ocasiones esta constante lucha que tienes puede acarrearte peores consecuencias que las propias ganancias que obtendrías al conseguir tu deseo. Cuando te planteas luchar hasta el final, pase lo que pase y “echar toda la carne al asador” debes tener total conciencia de que es lo que ganas y que es lo que pierdes en dicho proceso. Ten claro cuales son las consecuencias de tus actos, porque a veces puedes llegar a perder más de lo que consigas.

He leído y escuchado como varios Coaches o más bien, oradores motivacionales expresan que cueste lo que cueste tienes que triunfar, tienes que conseguir tu objetivo, que nunca abandones pase lo que pase. Seamos realistas, en alguna ocasión tendrás que abandonar tu lucha ya que te des cuenta que perderás mucho más de lo que ganarás, cuando tu deseo traiga consigo la pérdida de un ser querido, cuando contradigas tus principios o valores, cuando, incluso, pierdas el respeto por ti mismo.

¿De verdad merece la pena seguir luchando cuando lo que estamos poniendo en juego es todo nuestro ser?

En ocasiones nos obsesiones tanto con nuestro objetivo, que ya no es un deseo o sueño, sino una obsesión, que nos olvidamos de lo más importante, NOSOTROS.

2.  Debemos tener en cuenta, además, que en ocasiones nos plantemos objetivos que, simplemente, no están en nuestra mano su consecución, dependen de otra persona o circunstancia. En estos casos, lo primero que debes hacer es intentar RESPONSABILIZARTE y hacer ese objetivo tuyo, transformarlo para que su logro dependa de ti. Si no puedes hacer eso, ya que es totalmente independiente a tu persona, está fuera de tu “zona de control” será una tarea del todo frustrante, sobre todo si la persona o circunstancia de la que depende el logro no está por la labor de concederte tu deseo.

Cuando malgastas energía en intentar controlar aquello que está totalmente fuera de tu zona de influencia, estarás perdiendo muchas más cosas, incluso personas, que podrías tener a tu lado.

Cuando te das cuenta que estás dentro de alguna de estas circunstancias, cuando te quitas la venda de los ojos, YA HAS GANADO. Cuando tienes la suficiente HUMILDAD Y CORAJE para reconocer que no puedes y/o no quieres alcanzarlo ya que sólo te está ocasionando dolor y pérdidas, vislumbrarás una NUEVA REALIDAD Y NUEVAS OPORTUNIDADES que antes pasaban totalmente desapercibidas.

Esta clase de sinceridad es la que, opino, que deben introducirse en el mundo del Coaching y no los “vende humos” que te prometen, e incluso exigen, que lo dejes todo por tu objetivo, incluso cosas importantes para ti, y de esta manera lo lograrás.

No tengo ni idea de si habré logrado convencerte de que, aunque creo firmemente en la lucha por tus sueños, en tu potencial y tengo la firme convicción de que puedes ser lo que quieras ser, en ocasiones estos sueños pueden convertirse en pesadillas y hacerte olvidar lo más importante, TU VIDA Y FELICIDAD.