“Corazón que no siente” una frase muy recurrida, al menos en España, para justificar el hecho de mantenernos ciegos ante la realidad para no hacerNOS daño o no sufrir por ella.

Desde hace algún tiempo parece que el propio universo me está mandando señales y aprendizajes a través de mis clientes, en las propias sesiones de Coaching, conversaciones y formaciones continuamente me salta el mismo problema o mejor dicho el mismo aprendizaje y es que me encuentro con personas con  los ojos vendados, ya no ciegos de sus propias fortalezas u oportunidades, sino ciegos de aquello que les está “jorobando” y no quieren ver.

Frecuentemente  me encuentro con personas que se limitan a si mismas, dejan atrás sus sueños por centrase sólo en aquello que les falla o que no tienen, no se dan cuenta de todo su potencial debido a que están enfocados en lo negativo, generalizan su entorno de acuerdo a esas ideas y creencias, eliminan lo bueno y distorsionan la realidad para volverla más en contra de ellos mismos. Este es un claro trabajo de modificación de creencias limitantes y cambio de foco y suele ser lo más frecuente.

Ahora bien, ¿y cuando pasa todo lo contrario? Es decir, cuando estamos tan absortos en aquello que nos hace relativamente “feliz”, lo cómodo y lo conocido que se nos está olvidando, no estamos viendo que, a pesar de esa relativa felicidad, somos tremendamente infelices, estamos totalmente frustrados, aún inconscientemente, porque no tenemos lo que más queremos, en suma, nos conformamos con lo que hay y pensamos que somos felices así.

Es una herramienta psicológica de nuestro cerebro el centrarse sólo en lo positivo, de esta manera nuestra autoestima se mantiene intacta, protegemos nuestra integridad y vivimos más tranquilos. Sin embargo, cuando esta herramienta se vuelve demasiado potente, distorsiona la realidad en la que nos desenvolvemos y ello puede traernos muchos problemas a la larga. Vivimos en un “mundo paralelo”, frustrados y enfadados a pesar de tener  que nuestro cerebro nos indica que todo está bien, que te conformes con eso ya que no puedes aspirar a más y a pesar de las carencias, tu vida te hace creer que eres feliz.

Te pondré dos ejemplos reales que me han sucedido:

  1. Una mujer que se conforma con un hombre que no le da lo que ella quiere porque tan solo está centrada en todo lo bueno que tiene, en lo poco que le da. Es consciente de que quiere y necesita algo más pero se conforma con lo que hay y se consuela de todo lo bueno o “menos malo” que tiene. También podríamos hablar en esto punto de la violencia de género y la venda en los ojos que tiene la víctima al pensar que su pareja le agrede por relacionarse con otras personas porque “le quiere”.
  1. Una estudiante que se plantea el cambiar de campo de estudio porque lo que ha visto de la otra rama de estudio le ha fascinado, ahora bien ¿te has dado cuenta de lo que hay detrás de esa profesión? En ese momento, fue cuando se dio cuenta que solo había visto lo que ella quiera ver, no tuvo en cuenta lo que hay detrás de toda la profesión.

Está muy bien el querer cambiar de camino si tenemos en cuenta todo lo que tiene que ver con él, tanto lo bueno como lo no tan bueno y a pesar de ello, queremos seguir adelante.

Cuantas veces has visto a una persona de éxito y has sentido “envidia”, has querido estar en su lugar y tener lo que esa persona tiene, ahora bien ¿te has parado a pensar lo que ha pasado esa persona para llegar dónde está? ¿Estarías dispuesto a pasar por eso? Si es así, adelante, lo conseguirás!

Es por esto, que uno de mis valores a la hora de realizar planes de acción en las sesiones de Coaching es poner todas las cartas sobre la mesa, lo bueno y lo malo, destapar el vendaje de los ojos tanto para descubrir nuestros potenciales como para aquello que no queremos ver por nuestra relativa comodidad y felicidad.

Por ello, te invito a que hagas una barrido de tu actual realidad, de tu vida y descubras tanto aquello que tienes dentro y te hace brillar como aquello que no quieres ver. Un verdadero sueño es aquel que a pesar de tener caminos que no te gustaría transitar vas a por él, siendo total y verdaderamente consciente de los monstruos a los que vas enfrentar y de todos los recursos que tienes para ello.

¿Te animas a descubrirlos?